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El valle del rio Saja ha venido funcionando desde épocas remotas como unidad natural de enlace entre la marina y los puertos altos (e incluso, más al sur, las tierras altas de Campóo y Castilla). Pero el valle es también, y al tiempo, una unidad territorial bien caracterizada y autocentrada, tanto desde un punto de vista físico como desde una perspectiva histórica. Esta unidad fundamental no signifca en modo alguno uniformidad. Más bien al contrario, el valle del Saja se le presenta al observador que lo recorre como un espcio de significativos contrastes. Contrastes en el sentido transversal, entre la llana del fondo del valle, perfectamente plana, y las vertientes y canales que le enmascaran. Pero también contrastes en el sentido longitudinal, entre un tramo medio, caracterizado por la apertura del valle, el carácter hasta cierto punto divagante del río y unas vertientes dominadas por el matorral y las repoblaciones, y un tramo alto o de cabecera, caracterizado a su vez por un perfil en V, un río encajado y un ambiente dominado por la presencia del excepcional bosque autóctono del Monte Saja, y, ya en la divisoria, por la amplitud de los pastizales de altura.
La forma de el núcleo de Los Tojos se adapta al camino, formando el caserío una hilera en media luna orientada hacia el mediodia. Sus casas, bastante deterioradas, son las típicas de dos plantas con solana.
RUENTE. Este pueblo no desmerece en interés urbanístico y arquitectónico, si bien en las proximidades de la carretera se están construyendo algunas casas nuevas que rompen un tanto la belleza del conjunto. La llegada a Ruente permitirá al viajero descubrir los mejores ejemplos de casas llanas y casonas. Por lo demás, uno de los mayores atractivos del pueblo es La Fuentona, surgencia kárstica que constituye el nacimiento de un pequeño arroyo que divide al pueblo pasando bajo un curioso puentecillo de ocho ojos, para continuar canalizado al otro lado de la carretera en paralelo al rio Saja hasta verter sus aguas en él. En su curso existieron una fábrica de luz y un molino de los que áun se conservan restos en buen estado. |
EL BALCON DE LA CARDOSA. Estratégicamente situado en el borde superior del bosque, este mirador ofrece al viajero, hsta ahora inmerso en el hayedo la posibilidad de contemplar desde fuera una buena parte del camino recorrido y, en general, del valle del Saja. La vertiente occidental limitada por la alineación de cumbres que marcan la divisoria con la cuenca del río Nansa, se le aparecerá densamente cubierta por el bosque, acotado en su parte susperior por una franja de matorral de sustitución (de piornos y acebos pirncipalmente) que lo pone en relación con los pastizale altos . En la vertiente oriental es posible apreciar la disposición y características de las blancas calizas que la configuran, que llegan a aflorar como consecuencia de la menor densidad del bosque, que aparece acantonado en los vallejos y canales transversales. Prácticamente debajo del balcón y ala derecha, el viajero podrá ver bastantede cerca una acebeda abierta.
BARCENA MAYOR El pueblo de notable tamaño, y asentado en el fondo del valle, fue declarado en 1.979 conjunto histórico artístico y sometido más tarde a un intensísimo proceso de promocion turística y rehabilitación que ha transformado significativamente su caserio en detrimento de la madera tradicional y en beneficio de la piedra ennoblecida. Con todo, constituye un buen escenario para la observación y estudio de muy distintas soluciones arquitectónicas correspondientes además a épocas muy diversas, desde el siglo XVI hasta el XIX. Domina con mucho la casa de dos plantas con solana y soportal y destacan algunas casonas y en general la abundancia de decoración tanto en piedra como en madera.
Asentado en la llana del fondo del valle, se trata de un conjunto de gran interés urbanístico y arquitectónico, organizado en cuatro barrios muy próximos entre sí. Destacan las torres, las casonas y el Palacio del barrio de Terán (en cuya finca se conservan algunas encinas centenarias), la iglesia barroca de Santa Eulalaia en el barrio de Villanueva (enfrente de la cual, en la castañera, es posible admirar algunos árboles singulares) ó alguna casa con pajarera. |